Formulario de búsqueda

HISTORIAS DE COOPERATIVAS RIOJANAS

05/15/2018 - 14:24
Dos testimonios que reflejan la necesidad de seguir apostando al cooperativismo de trabajo como una herramienta fundamental para salir adelante, de manera colectiva y solidaria ante situaciones adversas.

En una ronda de mates salieron historias, José Andrada es secretario de la cooperativa “Estrella del Norte” de Capital y Gonzalo Oviedo es presidente de la cooperativa “San Francisco 1°” de Milagro, ambas de la provincia de La Rioja.

La empresa social ‘Estrella del Norte’ nació cuando ‘Ecojeans’ quiebra. Esta empresa se dedicaba al lavado y al desgaste de jeans, trabajaban arduamente en eso, hasta que en el año 2012 el dueño les dice que decide dar un quiebre a la empresa porque “no daba más”, cuenta José. “El patrón nos propuso hacer una cooperativa pero con la condición que él sea el presidente y cuando fuimos al organismo del Estado para empezar los papeles nos dijeron que él no podía ser parte del consejo”, es decir que a las claras, quería flexibilizarlos.

Hicieron los papeles de la cooperativa pero mientras transcurrió el tiempo hasta que salió la matrícula, seguían produciendo con una especie de alquiler por el lugar y las maquinarias. Un sistema un tanto injusto ya que le daban el 65% de la ganancia.

Finalmente la matrícula salió en el 2013, momento en el que negociaron un alquiler de hecho, “cuando obtuvimos la matrícula comenzamos a manejar el dinero nosotros, le dábamos dinero para la renta y la luz”.

En el 2015, el ex dueño de la empresa (y propietario del inmueble donde estaban trabajando), vuelve a arremeter contra los trabajadores con la excusa de realizar un contrato de alquiler “bien hecho” o en tal efecto ser parte de la cooperativa, a esto último se negaron completamente, ante esta situación: “seguía machacando con el alquiler, nos sentamos y dijimos vamos a pagar un alquiler que sea justo, rentable para todos. Pidió un monto sideral, hasta que hace un mes y medio atrás, llegamos un día y nos encontramos que nos había desconectado las máquinas, nos cortó la luz”, dice José.

Hoy, los 11 asociados tienen la cooperativa parada por este episodio, y como consecuencia inmediata muchos clientes se fueron. “Presentamos un recurso de amparo y seguimos sin poder trabajar, vamos a nuestros puestos de trabajo para que no nos saque las máquinas, pero la relación con los clientes se va deteriorando. Hacemos lo que podemos a mano para poder cumplir, por lo menos, con algún pedido y así poder subsistir”.

La historia de Gonzalo es bastante diferente a la de José, porque ellos conformaron la cooperativa por un impulso del gobierno municipal de Milagro, cuenta de sus inicios en este universo nuevo. “Nosotros comenzamos en el 2013, porque se iba a instalar una fábrica en el departamento impulsada por el gobierno, pero como se dieron cuenta que había algo vidrioso en el camino, decidieron que se conformen cooperativas con gente del lugar”. “San Francisco 1°” es una empresa social que se dedica a la confección de indumentaria, uniformes escolares y deportivos. En sus inicios fueron 16 asociados y asociadas hoy son doce quienes la componen. El municipio les dio un lugar y además se hace cargo del servicio eléctrico: “lo que es muy importante para nosotros porque la idea es darnos trabajo genuino a los que residimos allí, y que el dinero gire dentro del departamento”. Gonzalo también comenta lo complicado que es para sus compañeros y compañeras entender la lógica de una cooperativa y las diferencias que hay con una empresa de capital. “A veces ganas más, otra veces menos y así. No viene un patrón a pagar las cosas, a pagarte un sueldo, lo que hay se reparte”. En cuanto a la dinámica de la cooperativa agrega: “Vendemos a la provincia de córdoba porque he hecho contactos viajando. La idea es ir ofreciendo lo que tenemos y mostrar como empresa que somos. Hay que moverse como se mueve un empresario, hay que meterle pata para adelante sin minimizar lo que tenemos”.

Si bien los relatos son muy distintos, hay una pieza que los une -el Estado- como regulador en una y motor como estímulo en otra. Un Estado presente es una herramienta fundamental para el pueblo y sobre todo para la clase trabajadora. Puede dar respuesta ante una crisis o una patronal que quiera sacar beneficio a costa de flexibilizar la mano de obra.

Foto: entrevista del Independiente TV

Suscribirse al Newsletter
Suscripto a CNCT newsletter feed
Foros de Debate
Red Textil Cooperativa
Red Colmena
Red de Cooperativas de Tecnología
Diarios y Comunicadores
PROGRAMA CAPACITACIÓN CON OBRA