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DAR UNA MANO, AYUDAR PARA SEGUIR

06/15/2017 - 18:05
La cooperativa de acompañantes de usuarios de paco, acompaña y genera trabajo genuino para quienes padecen esta adicción

En un sistema que excluye constantemente a personas por diversos motivos, hay mucha gente que piensa y trabaja todos los días en cómo incluirlas, organizándose y creando nuevas oportunidades para salir adelante. Uno de los casos emergentes de organización y ayuda es la cooperativa de acompañantes de usuarios de paco que lejos de pensar en la lógica tradicional del mercado y el capital monetario, se alimenta día a día con el gran capital humano que tiene. En esta entrevista para la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo, Gustavo Barreiro –uno de los referentes de este proyecto social- cuenta de qué se trata y cómo se trabaja día a día en la cooperativa.

Los comienzos

La idea fue tomando forma en el año 2008 en la villa 21 con un programa de usuarios de paco de las villas de Buenos Aires, para darles respuesta a los y las jóvenes que allí vivían. En ese momento, Gustavo se interesó y fue un poco más allá: buscó la manera de mantener el programa para que no se diluyera ante cualquier cambio o modificación del mismo, y la forma que encontró, con algunas experiencias en su haber, fue conformar una cooperativa. “Sabía que iba ser muy bueno para este proyecto que pudiéramos organizar una cooperativa. Entonces, hicimos una prueba piloto, empezando con una pre cooperativa primero, allá por el 2009 en la 21 con los mismos chicos que se iban acomodando* y junto a compañeros que tenían ganas de meterse en este espíritu. En 2011 lo presentamos en el INAES y en el 2013 obtuvimos la matrícula de la cooperativa de acompañantes de usuarios de paco".

La cooperativa como objetivo se plantea acompañar integralmente desde que una persona pide ayuda hasta que encuentra el rumbo a la vida. En este sentido, Gustavo cuenta que no hay tiempos estimados ni específicos respecto de la duración del tratamiento, porque no se trata de una comunidad terapéutica. La cooperativa “es un lugar donde se pueden realizar e integrar dentro de la sociedad”. Por ejemplo, una de las tareas que allí se realiza –enumera Gustavo- es ayudar a confeccionar el curriculum vitae, realizar distintos tipos de trámites, y lo más importante es que les dan un lugar, su lugar. “El lugar de sentirse parte de una gran familia”, explica “el hermanito”, como se lo conoce a Gustavo dentro de “la casita”.

El día a día

Este emprendimiento social, tiene tres lugares donde funciona y cada uno tiene una temática distinta. Una es “la casita”, como la llama familiarmente Gustavo, que está ubicada en el barrio porteño de Parque Avellaneda. Se trata de un lugar “de acompañamiento de chicos con problemas con la ley”, expresa. Quienes allí trabajan, hacen un recorrido por algunas cárceles para visitar a quienes están detenidos. Hacen un acompañamiento a los familiares y cuando logran recuperar su libertad, esta “casita” funciona como una suerte de hogar transitorio, donde pueden instalarse. “Muchos de ellos se interesan en el trabajo de ayudar al otro y la cooperativa les da el lugar, porque a las claras hay muchos prejuicios con gente que estuvo presa o tuvo problemas con adicciones”, cuenta Gustavo. En este sentido, explica: “Es una pena que no puedan trabajar porque no cumplen las formalidades cuando el trabajo lo hacen mejor que cualquier persona capacitada, supuestamente capacitada para nuestra sociedad. Para nosotros son ases de espada”.

En el transcurso de la entrevista, el hermanito, cuenta la experiencia de “Papito”, uno de los chicos que pasó se recuperó, vive actualmente en la casita y está asociado a la cooperativa. “Papito salió de la cárcel a los 34 años. Hacía 18 que estaba preso. Salía, delinquía, volvía entrar… Así fue hasta que conoció este gran grupo humano que le dio la oportunidad de realizarse como trabajador. Jorgito empezó a visitar a los penales, al principio le costaba mucho, porque volver a entrar era un retroceso pero esta vez salía en el día. Fue una experiencia linda y él, claro, conocía a muchos, sabía mucho, era muy interesante lo que podía hacer”, relata.

La segunda de acompañamiento que depende de la cooperativa, está ubicada en Parque Patricios. Allí, con una dinámica muy parecida a la de Parque Avellaneda, se acompaña a usuarios de paco que padecen enfermedades complejas. “Por lo general, los que están en consumo de drogas tienden a contagiarse de enfermedades graves pero sobre todo el HIV y TBC (tuberculosis)”, cuenta Gustavo. En esta casa, trabajan algunos médicos que se jubilaron y dan una mano ayudando en el seguimiento ambulatorio de pacientes que por diversos motivos, no están internados. “Los van a buscar y le dan la medicación, además de cuidar de ellos cuidan a nuestro pueblo, evitando que se propague la TBC”, dice refiriéndose al seguimiento que se le hace a cada una de estas personas.

El tercer lugar de funcionamiento de la empresa social, es en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires. “Se formaron varios barrios en los cuales se fueron incorporando familias que estaban en situación de calle”, comenta diciendo que desde la cooperativa se busca la manera de tramitar terrenos, construir casas, además de trabajar fuertemente en un centro barrial. “Los asociados y asociadas son 58, muchos son profesionales, otros se profesionalizaron en la vida. Todos tienen un objeto en común dar amor al otro porque es el mejor remedio a este sistema que crea personas individuales olvidando que hay un ser al lado que necesita una mirada, un gesto y una palabra de aliento”, expresa. 

Red de Cooperativas Sociales

Gustavo, referente de la cooperativa de acompañantes de usuarios de paco, es otra de las personas que se sumó a los encuentros de cooperativas sociales que viene impulsando la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo. En relación a este espacio que se está conformando y sumando actores paulatinamente, dijo: “El mundo cooperativo nació para hacer cosas muy brillantes, muy buenas económicamente, pero también para dar respuestas a lo que el sistema no puede dar. Como cooperativas le damos respuesta a cosas que son muy difíciles que no encontramos. La legislación no es muy clara, entonces tiene que ser clara si una cooperativa se quiere organizar, tendría que hacerlo para todos. Este espacio viene al pelo para que busquemos juntos eso, lo que podamos aportar en forma colectiva lo vamos hacer.” Finalizó.

Nota del autor: *término que utiliza el entrevistado para las personas que salen de la adicción o se rehabilitaron.

Fotos: se tomaron en la casita de Parque Avellaneda, luego de la entrevista realizada. 

 

 

 

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